De caras lisas, suaves, por fuera. Por dentro definido, de estructura homogénea, constante.
De colores, transparente. Natural, sintético.
Valioso, caro, raro, único. Pequeño, gigante.
Cristalino, amorfo. Con clivaje, maclado.
Duro, frágil. Talco, diamante, extremos.
Refractor, brillo. Reflejo, centro, simetría.
Así es un CRISTAL.
Así soy YO. Te invito, deslumbrate…

miércoles, febrero 13, 2008

DEFORMACIONES



El amor es como un espejo barato, de esos que ninguna mujer querría tener en su vestidor por temor a recibir una distorsión de si misma.
Te obliga a estar junto a la persona amada en estado de letargo, casi de ceguera.
Los años no logran derribar la imagen deforme y sobredimensionada de ese ser que duerme de lado envuelto en el disfraz de lo que realmente no es.
Los ojos se vuelven expertos en disimular y el cerebro desarrolla técnicas efectivas para ignorar lo obvio e irrefutable.
Siempre hay una buena explicación, un motivo valedero, una razón suficiente. El amor se encarga de eso, de hacer magia para diluir la tinta de las mentiras, para escribir la historia con otras palabras.
Y si, estar enamorado es vivir una mascarada, la ficción mas anhelada, un cuento de hadas sin final feliz.
SANDRA 13/02/2008

2 comentarios:

Sebastián Zaiper Barrasa dijo...

un texto re Sabinesco!

(ja)

;-)

P.D.: muy bueno. Visceral. Un cristal auténtico!

Crispín dijo...

Todo el texto tiene una doble lectura, una lucha entre la falsa felicidad de la ceguera y el dolor de la realidad, una tensión implacable entre lo hermoso y lo angustiante. El amor también.

Un texto muy bueno para un día que suele abundar en obviedades.